Discipular a Nicaragua y las naciones.
Cumplir con la Gran Comisión, transformando vidas en el poder del Espíritu Santo.
Asambleas de Dios de Nicaragua sirve a la iglesia nacional con una visión cristocéntrica, misionera y formativa, promoviendo el avivamiento, el discipulado y la proclamación del evangelio con orden, unidad y excelencia.

MM33 significa “Su Mandato, Nuestra Misión” y también hace referencia al horizonte del año 2033, en el marco de la conmemoración de dos mil años desde la muerte y resurrección de Jesucristo. Esta visión impulsa a la iglesia a vivir la Gran Comisión con mayor compromiso.
Dentro de ese enfoque se promueve una iglesia avivada, discipulada y movilizada, con la meta de contribuir al crecimiento del testimonio cristiano global, soñando con ver un millón de iglesias a nivel mundial anunciando el evangelio y formando discípulos.
Una invitación a encender la llama evangelizadora en toda la iglesia nacional.
La misión, la visión, los valores y los ejes que ordenan nuestro servicio a Dios, a la iglesia y a Nicaragua.
Cumplir con la Gran Comisión, transformando vidas en el poder del Espíritu Santo.
Ser la organización de mayor crecimiento y desarrollo integral del Reino de Dios en Nicaragua.
Una visión de trabajo que integra identidad doctrinal, misión evangelizadora, discipulado y acompañamiento integral a la iglesia nacional.

MM33 invita a la iglesia a mirar hacia el año 2033 con una renovada conciencia de misión. En esa referencia se recuerda el gran acontecimiento redentor de Cristo y se convoca a toda la iglesia a responder con fidelidad al mandato de hacer discípulos. No es solo una meta organizacional; es una movilización espiritual que llama a predicar, plantar iglesias, fortalecer familias, formar nuevas generaciones y participar activamente en misiones, con la expectativa de aportar al anhelo de ver un millón de iglesias en el mundo proclamando a Jesucristo.
Expresiones ministeriales que acompañan evangelización, formación, misiones y educación cristiana dentro de las Asambleas de Dios de Nicaragua.

Ministerio de Evangelismo y Plantación de Iglesia.

Agencia Misionera Nicaragüense de las Asambleas de Dios.

Ministerio de Educación Integral de las Asambleas de Dios.
Dirección Nacional de Educación Cristiana de las Asambleas de Dios.
Áreas de acompañamiento y desarrollo dirigidas a juventud, damas, varones e infancia.

Comisión Nacional Juvenil de las Asambleas de Dios.

Ministerio nacional para el acompañamiento y desarrollo de la mujer cristiana.
Espacio de formación, comunión y movilización ministerial para varones.

Trabajo de formación y atención a la niñez en el marco de la educación cristiana.
Síguenos y mantente al día con la actividad y comunicación institucional de Asambleas de Dios Nicaragua.
Verdades doctrinales históricamente afirmadas por las Asambleas de Dios en su identidad pentecostal.
La Biblia es la revelación inspirada por Dios y la regla infalible de fe y conducta.
Creemos en un solo Dios eterno, revelado como Padre, Hijo y Espíritu Santo.
Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre, Señor, Salvador y Hijo eterno de Dios.
El ser humano cayó en pecado y quedó separado de Dios, necesitando redención.
La salvación se recibe por arrepentimiento y fe en Jesucristo y su obra redentora.
Reconocemos el bautismo en agua y la Santa Cena como ordenanzas instituidas por Cristo.
Es una experiencia prometida a los creyentes para capacitarlos con poder espiritual.
Hablar en otras lenguas es la evidencia física inicial del bautismo en el Espíritu Santo.
La santificación implica separación del mal y una dedicación progresiva a Dios.
La Iglesia existe para adorar a Dios, edificar a los creyentes y evangelizar al mundo.
Dios ha provisto ministerios y dones para liderar, edificar y expandir la Iglesia.
La sanidad divina forma parte de la provisión redentora de Cristo para su pueblo.
Esperamos el retorno de Cristo como esperanza viva y gloriosa de la Iglesia.
Creemos en el reinado de Cristo y el cumplimiento de sus promesas de restauración.
Habrá juicio final para quienes rechazaron a Cristo y su salvación.
Dios establecerá un orden eterno donde morará la justicia con su pueblo.